Trayendo el asombro de vuelta a las aulas

Asombro puede parecer simplemente una palabra más, pero es mucho más. En un artículo que leí recientemente explicaba cómo a los humanos se nos pone la piel de gallina cuado experimentamos asombro, ese sentimiento, frecuentemente positivo de estar ante la presencia de algo vasto que transciende nuestra comprensión del mundo .Es un catalizador que puede motivar a la gente a hacer el bien. El artículo también subrayaba las investigaciones de Paul Piff y Dacher Keltner, quienes descubrieron que el asombro nos ayuda acercar a los otros, motivándonos a actuar de formas colaborativas, que crean grupos fuertes y comunidades cohesivas en universidades privadas.

Piensa en la última vez que experimentaste asombro y cómo te impactó. Puedo apostar que muchas experiencias vinieron a tu mente, lo cual no es sorprendente. Descripciones tales como asombroso, me dejó con la boca abierta, extraordinario deben estar entre las cosas que recordaste. El poder del asombro no puede ser exagerado. Es un gran componente de la vida – está directamente conectado a nuestros cerebros. Cuando experimentamos la sensación de asombro, nos invade la curiosidad, la relevancia, la emoción, inspiración y tenemos una conexión con el mundo real. Jason Silva considera al asombro como un ingrediente crucial para que resuenen las ideas.

Entre más leo sobre el asombro, más me convenzo de lo importante que es en nuestras vidas. Hay varios estudios que hablan de los beneficios del asombro. Unos investigadores de la Universidad de Stanford en Minnesota, encontraron lo siguiente en un estudio reciente:

Los participantes que sentían asombro, en relación con otras emociones, sentían que tenían más tiempo disponible, eran menos impacientes, estaban más dispuestos a dedicar su tiempo voluntariamente a ayudar a otros y lo más importante es que preferían tener experiencias a cosas materiales. El asombro es una experiencia de tal expansión perceptual que necesitas de nuevos mapas mentales para lidiar con lo incomprensible que puede llegar a resultar.

La idea de aplicar este concepto a la educación es excitante y depresivo. El asombro es una fuerza que motiva al aprendizaje que no sólo beneficiará a nuestros estudiantes hoy, lo hará también en el futuro. Sin embargo, las visiones y funciones tradicionales de lo que es la escuela, le quitan a muchos estudiantes la oportunidad de experimentar la alegría y el poder que otorga el asombro. Las políticas actuales en muchas escuelas (no todas) se enfocan en el control, cumplimiento, conformidad y reglas que no asombran a nuestros estudiantes. Hay estudios que muestran lo poco interesados que están nuestros estudiantes, lo mucho que se aburren y por tanto el bajo rendimiento. Lo que se necesita es un cambio en el sistema, incluso en las escuelas donde encontramos casos aislados de excelencia, ya que todos y cada uno de los estudiantes deberían de estar expuestos al poder del asombro.

estudiantes y asombro2

Tenemos una responsabilidad de asombrar y los estudiantes necesitan que nosotros introduzcamos este elemento en su experiencia de aprendizaje diaria. Para lograrlo tenemos que innovar en nuestra práctica. Mi definición es que innovación es crear, implementar y sostener ideas transformativas que instilan asombro para mejorar el aprendizaje. El incremento en nuestras ganas de innovar puede resultar en magníficos cambios en la educación.

 

 

 


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *